De la guerra y de la paz

POR CARLOS CRUZ GARCÍA

El mundo esta convulsionado, el escalamiento de la guerra por los cuatro puntos cardinales del orbe, no se detiene. La paz parece mas un grito de locos desadaptados, una quimera insana, que un derecho sagrado de la humanidad; por lo menos así lo hacen ver los países ricos de Occidente y los grandes medios a sus servicio, que callan, ocultan y solo nos muestran verdades a medias, mentiras y la figura macabra de las comunicaciones que se ha puesto de moda: la pos-verdad.

Ahora un loco endemoniado llamado Donald Trump, con ínfulas de dueño del mundo porque los gringos, haciendo alarde de una estupidez inconcebible, lo eligieron presidente, no solo para que gobernara los EE.UU., tal como lo había hecho con sus negocios que lo hicieron millonario, sino para que gobernara el mundo con la misma premisa de hacer mas poderosa la potencia del norte, mas rica, mas cruel y mas impune. Ahora, digo, ese señor en un arrebato de sevicia implacable, con sus perritos falderos de Europa, Reino Unido y Francia, están descargando sus bombas sobre Siria, exactamente con las mismas excusas, conque invadieron y destruyeron Irak. Excusas que después resultaron falsas.

Nadie ha osado publicar los métodos usados por el imperio para llegar a hacerlo, y como sigue sosteniendo un poder desmesurado, que le permite arrasar con gobiernos, estados y culturas que no son de sus afectos, o porque simplemente se revelan como lo hace el esclavo ante su amo. Solo se nos dice de su poder obsceno y bárbaro para decidir sobre la suerte de millones y millones de seres humanos en el mundo, como si esto fuera un estado natural que hubiese que aceptar como dogma de fe, sin preguntas y sin conocimiento de causa.

A quienes se han atrevido a preguntarse, a investigar y analizar críticamente la historia detrás de ese poder nefasto de los EE.UU., con muy pocas excepciones, no han vivido para contarlo o no lo han contado para poder vivir, porque descubrir la historia genocida de los EE.UU. y su poder, así como el de sus aliados europeos, proviene del asalto aleve y el saqueo a sangre y fuego de los recursos naturales de los países que ellos han dado en llamar pobres, pero que son los países a los cuales se les ha robado y expoliado durante siglos para mantener el poder y el control sobre el mundo que hoy tienen.

Ese control mundial no se obtiene solamente a través del pillaje y los genocidios directos como los que hoy vemos en Siria, porque las armas que se usan para dominar el mundo son de todo tipo y calibre, incluyendo por su puesto las armas no convencionales, porque en esa guerra desigual y cobarde, todo se vale. Para mantener su imperio, sobre la economía, la política y la justicia de los países “pobres” del mundo, los EE.UU. y sus aliados europeos necesitan agentes nativos, lacayos incondicionales, testaferros de las políticas criminales extranjeras, vasallos de la indolencia y de la cobardía, traidores de sus propios pueblos, que sean elegidos por sus propias gentes, para atenuar lo grotesco y lo falso de las democracias de papel que creen que manteniendo unas elecciones cada cuatro años, siempre manchadas por el fraude y la manipulación de la conciencia ciudadana, cuando son realmente unas republiquetas bananeras, cuyos gobernantes no son mas que unos seres despreciables, con su rodilla en tierra al servicio de los intereses extranjeros.

Para muestra un botón. Ahí tenemos al diligentísimo Juan Manuel Santos, presidente de ese país, mi país, adolorido por la guerra, Colombia, el primero en Latinoamérica en apoyar tácitamente a Trump y sus aliados en el infame bombardeo a siria. Ahí queda al descubierto la parafernalia inicua de una falsa democracia, así como el retrato entero de todo un espectáculo burlesco e infame de un hombre que recibió el Premio Nobel de Paz, cuando lo único que ha hecho es la guerra por todos los medios legales e ilegales. Acudimos al mas pomposo sainete de la paz y no es para sorprenderse, pues un gobierno en manos de un presidente, que es capaz de engañar a todo un país y al mundo entero durante cinco anos con la mentira histórica de los acuerdos de paz, es capaz de cualquier cosa.

Después de dos años de haberse firmado el acuerdo de paz, ahí lo tenemos, agonizante, hecho trizas, tal como lo anunciara ese nefasto personaje, estafador de Imbercolsa, y como lo han venido repitiendo el señor Uribe, el señor de las sombras, del odio y de la venganza y su pandilla de la derecha mas recalcitrante. Pero no nos llamemos a engaño, los principales responsables de que los acuerdos de paz estén hoy moribundos, es el propio presidente Santos y su gobierno y sus llamadas instituciones “democráticas”, empezando por la fiscalía y el Congreso De la República, los que han estado encargados de hacer trizas los acuerdos, de impedir su implementación con todo tipo de leguleyadas y de los que ya traicionaron la palabra empeñada en La Habana con las extradiciones que se ven venir, no solo a Jesus Santrich, sino a todos los lideres de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC. Faena completa, traición completa.

Extraditan los altos mandos de las FARC una vez esta guerrilla se ha desmovilizado y dejado las armas. Se les incumple con todos los programas de reinserción a la vida civil, para que desesperados ingresen nuevamente a la ilegalidad, ahora reciclados en las Bandas Criminales, BACRIM, como el gobierno ha llamado eufemísticamente las bandas de paramilitares, encargadas de asesinar los lideres sociales a lo largo y ancho del país, así como a los reclamantes de tierras, excombatientes de las FARC y familiares de estos. Asi se recicla la guerra mientras se recibe el Nobel de Paz y mientras se alimenta la corrupción a diestra y siniestra con la plata de la paz y mientras se financia la campaña del candidato a la presidencia por Cambio Radical, German Vargas Lleras a quien nunca le gusto la paz mientras fue ministro de Santos, pero que ahora promete respetar las trizas que han quedado de ellas, también gracias a su partido y a uno de sus alumnos aventajados, el tristemente celebre Rodrigo Lara, principal artífice de que los acuerdos de paz fueran saboteados en el Congreso.

Asi pues, hoy que vemos caer las bombas de los EE.UU. y sus aliados sobre la población inerme de Siria sin que nadie diga nada, y que vemos morir salvajemente torturados a niños, mujeres y hombres en Palestina a manos del estado terrorista de Israel sin que las Naciones Unidas muevan un dedo, tendremos que decirle a nuestros hijos y nietos que solo les dejamos el legado de una guerra injusta, en donde solo mueren los pobres y los inocentes.

Y hoy que vemos como los acuerdos de paz en Colombia agonizan hechos trizas, tendremos el doble dolor y la doble tristeza de decirle a nuestros hijos y nietos que nos quedo grande la paz y que tienen que prepararse para otros cien años de guerra, gracias a unas elites que solo podrán gobernar y detentar el poder mientras haya guerra. Por eso son enemigos de la paz.

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