Operación Amazonas: La nueva invasión silenciosa de Estados Unidos en América Latina

POR SANDINO MORAZÁN

Si alguna vez aprendieron la historia de América Latina en la escuela, sabrán que a menudo se enseña que la última invasión militar de los EE. UU. en la región tomó lugar en Panamá en 1989.

Fue entonces cuando Washington ordenó el derrocamiento del ex gobernante militar panameño Manuel Noriega, un viejo colaborador de la CIA que traicionó sus señores imperiales.

Desde entonces, la mayoría de los educadores occidentales afirman que la presencia militar de los Estados Unidos en América Latina ha sido mínima. Sin embargo, cualquiera que haya seguido la posterior “guerra contra las drogas” en México, Plan Colombia y el golpe militar respaldado por los EE. UU. en Honduras puede dar testimonio de la ridiculez de este reclamo.

Los Estados Unidos de hecho han mantenido su presencia militar en América Latina, pero de maneras silenciadas en los medios convencionales. Esta omnipresencia aparentemente invisible tiene la intención de preservar el dominio del imperio en la región sin la mala prensa que acompaña a la ocupación abierta.

El ejemplo más reciente de esto es AMAZONLOG, una serie de ejercicios militares dirigidos por los EE. UU. en las profundidades de la selva amazónica de Brasil.

Fuente: Google Maps


Entre el 6 y el 13 de noviembre, tropas de Brasil, Perú, y Colombia, bajo la guía del Comando Sur de los EE. UU., realizaron estos ejercicios cerca de Tabatinga, un área remota de la jungla que se encuentra en la frontera de los tres países mencionados anteriormente. Dos fases previas de AMAZONLOG, que tuvieron lugar en agosto y septiembre, se basaron en la cercana ciudad de Manaus, la más grande de la Amazonía.

Washington afirmó que los ejercicios tienen la intención de mejorar la asistencia humanitaria y el alivio de desastres en el área. Pero como señaló el presidente boliviano, Evo Morales, su único propósito es mantener una fortaleza imperialista en el corazón de Sudamérica.

Y a pesar de que fueron los ejercicios militares más grandes celebrados en la historia de la Amazonía brasileña, solo un manojo de publicaciones reportaron los acontecimientos. Una mirada a la importancia geopolítica de la región revela por qué AMAZONLOG representa la nueva invasión silenciosa de los Estados Unidos a América Latina.

Brasil

Desde que el presidente derechista brasileño Michel Temer asumió el cargo en 2016, el país sudamericano se ha convertido una vez más en un estado cliente de Washington. No solo ha recortado los programas públicos introducidos por gobiernos progresistas anteriores, beneficiando a las multinacionales privadas basadas en Wall Street también ha invitado abiertamente a las Fuerzas Armadas de los EE. UU. a instalarse en el Amazonas, creando una nueva plataforma militar para los imperialistas.

Es importante notar que esta es la misma área donde los grupos revolucionarios como el Movimiento de Trabajadores Sin Tierra tienen fuertes bases de apoyo contra Temer y su régimen neoliberal. Para Washington, el control sobre la Amazonía brasileña tiene un interés geopolítico crucial. Le permite a su cómplice, Temer, mantenerse en el poder mientras desarrolla su fuerza militar en un lugar con acceso cercano a varios países.

Perú

En Perú, las compañías mineras extranjeras respaldadas por el presidente Pedro Pablo Kuczynski han explotado despiadadamente la región amazónica del país en busca de recursos valiosos como la madera y el oro. Varios mineros ilegales financiados por los EE. UU. en el área han robado riquezas que pertenecen a los pueblos indígenas locales y destruido su medioambiente al mismo tiempo.

La región amazónica de Perú también ha sido el hogar de grupos revolucionarios indígenas y ecologistas que han liderado protestas contra el extractivismo de Kuczynski. El mantenimiento de una fortaleza en este lugar también le permite a Washington mantener a otro cómplice, Kuczynski, en el poder mientras se beneficia de la madera y oro saqueados de tierras ancestrales.

Colombia

El acceso a Colombia, otro estado cliente de los Estados Unidos, presenta beneficios adicionales para Washington. El control de la Amazonía brasileña le permite al Comando Sur de los Estados Unidos cruzar fácilmente la frontera hacia la Amazonía colombiana, una base de apoyo para grupos campesinos revolucionarios y ex guerrilleros.

Esta es también una zona donde los paramilitares de derecha apoyados por Washington y Bogotá cometen algunos de los asesinatos y violaciones de derechos humanos más atroces contra los que sospechan de ser comunistas o agitadores. Al tener otro bastión militar cerca de la frontera amazónica entre Colombia y Brasil, Estados Unidos puede proporcionar refugio a los paramilitares que realizan su trabajo sucio en la región. También pueden controlar el comercio de drogas allí, en el cual el gobierno de los EE. UU. ha estado siempre implicado.

Venezuela and Bolivia

Finalmente, están Venezuela y Bolivia, los combatientes más feroces del continente contra el imperialismo estadounidense. El Estado de Amazonas, ubicado entre ambos países, es un lugar ideal para la presión contra estos gobiernos revolucionarios socialistas que han socavado su autoridad. Así como Estados Unidos usó a Honduras como base de operaciones durante la década de 1980 contra los movimientos revolucionarios en Nicaragua y El Salvador, está haciendo lo mismo en la Amazonía brasileña contra Venezuela y Bolivia.

Si los movimientos de oposición de derecha en ambos países alguna vez logran derrocar al gobierno, los oficiales militares de los EE. UU. podrían proporcionar asistencia en cuestión de minutos con su nueva base de operaciones.

Como se evidenció anteriormente, la nueva invasión silenciosa de los Estados Unidos a América Latina, que podemos llamar “Operación Amazonas”, es algo de lo que todos debemos ser conscientes y combatir ferozmente.

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